El masaje tradicional chino -tui na- es una parte de la vasta cosmovisión de la medicina general china, una de las "siete perlas" entre las que también se encuentran la acupuntura y la herborestería.

En esta medicina contamos con una serie de elementos que nos ayudan a entender los procesos internos de la energía para desarrollar un diagnóstico y su tratamiento: la observación integral de la persona, la lengua, el pulso, la tonicidad de sus músculos, la elasticidad de la piel...

Sin la necesidad de agujas, y sólo mediante la combinación de acupresión y diversas técnicas de masajes milenarias, logra equilibrar la energía general de la persona, ayudando al organismo a restablecer su estado de salud.

Esta técnica de masaje, puede trabajar a distintos niveles de la persona con un vasto campo de acción sobre diversas patologías más o menos profundas. Al tratarse de una medicina energética, tiene una forma muy particular de considerar al hombre en su entorno en un momento preciso y así tejer un diagnóstico puntual tomando en cuenta todos los síntomas y tratando al paciente como una unidad psicofísica indivisible.