Un mandala es una imagen basada en un patrón desde siempre presente en la naturaleza, desde una galaxia hasta una flor presentan esta misma estructura concéntrica.

Contemplar mandalas nos permite concentrar nuestra energía mental desde la periferia hacia un único centro. A través de esta práctica aprendemos entonces a enfocar nuestra mente y así evitar la dispersión.

Algunos de estos mandalas están diseñados a partir de los seis chakras principales que encontramos en la línea central de nuestro cuerpo físico, y por lo tanto son una invitación al despertar de estas energías. Otros diseños son meramente decorativos, pero no por eso pierden su esencia: la afinidad cromática con ciertos colores –vibraciones-, o diseños, siempre cuentan algo sobre nosotros mismos.

Los invito a buscar en estas imágenes, a dejarse sorprender por los pequeños detalles que los componen para terminar la búsqueda en vosotros mismos.