Los investigadores de la Universidad de Los Ángeles tuvieron dificultad en creer los resultados de sus estudios: durante sesiones de respiraciones completas, obtienen una pérdida calórica del 140% superior a la obtenida en una excursión de veinte minutos en bicicleta. Estos resultados parecían increíbles pero son bien reales. Los científicos definieron varias explicaciones para explicar estos resultados extraordinarios. ¿ POR QUÉ RESPIRAMOS MAL? La conclusión global es que la gran mayoría de la población actual está en falta crónica de oxígeno y eso por distintas razones: • El nivel global de oxígeno disponible en la atmósfera disminuyó considerablemente durante estos últimos años. La contaminación y el recalentamiento climático son los principales responsables de una reducción de .002% de oxígeno en la atmósfera. Una cifra que parece poco importante, pero que acumulada durante varios años representa un impacto no desdeñable. • La tensión crónica vivida en la vida moderna reduce la amplitud respiratoria. Más del 90% de la población, especialmente en el mundo occidental, adopta una respiración corta y limitada en la parte superior del tórax. ¿CUÁL ES EL PAPEL DE LA RESPIRACIÓN EN LA PÉRDIDA DE PESO? 1 el oxígeno favorece la absorción de los nutrimentos estimulantes del metabolismo. Numerosos elementos nutritivos son necesarios para estimular el metabolismo. Estos nutrimentos se absorben en las vellosidades de la pared intestinal. Para que esta absorción se haga de manera óptima, se requiere una gran cantidad de oxígeno en las células intestinales. Si el oxígeno no está presente en cantidad suficiente, hay una pérdida de absorción que llega hasta un 70%, implicando una disminución proporcional del metabolismo. En cuanto la cantidad de oxígeno disponible aumenta, le sigue un aumento importante del metabolismo, lo que significa más grasas quemadas y eliminadas. 2 el oxígeno favorece la combustión de las grasas. El oxígeno alcaliniza el líquido celular, una calidad esencial a la transformación de nutrimentos en ATP (adenosina trifosfato) un combustible esencial a la producción de energía. Las respiraciones profundas aumentan pues la producción de ATP y favorecen la eliminación de las grasas a raíz de la producción de energía. 3 el oxígeno elimina las toxinas que favorecen el sobrepeso. La eliminación rápida de las toxinas y residuos de la contaminación presentes en el organismo, es importante para favorecer la pérdida de peso. Cuando estos productos se encuentran en demasiada gran cantidad en el sistema sanguíneo, retrasan el funcionamiento de algunas glándulas, como la tiroides y las suprarrenales. El cuerpo tiende a fabricar más grasas para encarcelar los elementos tóxicos y proteger sus órganos vitales. Afortunadamente, más del 70% de estos elementos tóxicos pueden ser transformados en gas por el organismo y ser eliminado por los pulmones durante las respiraciones profundas. 4 los cuerpos grasos se combinan al oxígeno para ser eliminados en la respiración. ¡Sin embargo, por tanto increíble que eso parezca, y según un estudio del Instituto Boulder de Colorado, la mayoría de nosotros utilizamos un solo 25% de nuestra capacidad respiratoria! Este simple hecho basta a dificultar toda pérdida de peso y a reducir la cantidad de kilos que pueden ser perdido. El simple hecho de pasar de una respiración limitada a una respiración completa, permite duplicar la cantidad de grasas oxidadas y quemarlas en la respiración. 5 el oxígeno reduce el nivel de stress y disminuye la producción de hormonas que favorecen la acumulación de cuerpos grasos en el organismo. Cuando el nivel de oxígeno sanguíneo es elevado, hay una gran sensación de calma, se neutralizan las hormonas del stress, el páncreas produce menos insulina, una de las hormonas que favorece el almacenamiento de las grasas.